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núcleo de la Tierra nieva hierro

En el núcleo de la Tierra nieva hierro

Entre el núcleo exterior y el núcleo interior, donde las temperaturas son del orden de los miles de grados y las presiones son enormes, caen copos de hierro, como la nieve: a esta descripción tan extraña de la estructura profunda de nuestro Planeta llegó un grupo de científicos que estudiaron la forma en que se transmiten las ondas sísmicas producidas por fuertes terremotos. Las ondas de energía producidas durante un terremoto pueden alcanzar el núcleo de la Tierra y luego rebotar hacia la superficie: la velocidad con la que se propagan a través de las diversas capas nos permite obtener (como si fuera una especie de ecografía) una imagen del interior de la Tierra, inalcanzable para nosotros. El análisis del comportamiento de las ondas sísmicas en el límite entre el núcleo exterior e interior ha llevado a la hipótesis de la existencia de una capa de «nieve férrica» de 300 km de profundidad: «una imagen decididamente extraña», definida por uno de los investigadores, el geofísico Nick Dygert (Universidad de Texas), «confirmada, sin embargo, por los modelos».

La paradoja del núcleo de la Tierra: ¿por qué es sólido?

140 gigapascales = 1.400.000 bares, o alrededor de 1.380.000 atmósferas. ¿Sorprendido? Es normal: La presión a la que estamos sometidos en la superficie de la Tierra, a nivel del mar, es… 1 atmósfera! Y en el fondo de la Fosa de las Marianas, a 10.000 metros bajo el nivel del mar, hay solo 1.000 atmósferas.

La estructura de la Tierra y los movimientos del manto, resaltados por las flechas. Las flechas indican la dirección de movimiento del manto, que cerca de la corteza se enfría y en parte sale de las crestas oceánicas y en parte vuelve a las profundidades. El movimiento eleva y baja la corteza oceánica hasta 2 kilómetros.

Según la investigación, publicada en el Journal of Geophysical Research, las «nevadas» entre los dos núcleos de la Tierra estarían en curso, y serían mayores en el lado occidental del Planeta (a partir del meridiano de Greenwich) que en el lado oriental.

La hipótesis de un velo de cristales de hierro que cubría el núcleo interno, precipitado por el núcleo externo, ya estaba avanzada a principios del decenio de 1960, pero también se descartó pronto porque la mayoría de los geólogos afirmaron que la formación de cristales de hierro no podía ser compatible con las condiciones de temperatura y presión existentes en el núcleo. La novedad del estudio coordinado por el físico Youjun Zhang (Universidad de Sichuan, China) radica en que ha demostrado que es una hipótesis plausible, basada en los datos de las ondas sísmicas y en un simulador complejo: alrededor del 15 por ciento del núcleo exterior inferior podría estar compuesto por cristales de hierro que, en esas condiciones, pueden precipitarse en la superficie del núcleo interior sólido en forma de nieve y formar una corteza semilíquida, lo que explicaría el comportamiento de las ondas sísmicas.

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