50 aniversario del alunizaje

La nueva carrera hacia la Luna

Mientras el mundo se prepara para celebrar el 50 aniversario del alunizaje, la misión china Chang’e-4 ha estado explorando el lado oculto de nuestro satélite sin problemas desde enero de 2019. La India también está en carrera, con la sonda Chandrayaan-2, para llevar un módulo de aterrizaje y un rover a la superficie, no lejos del Polo Sur, pero la salida, prevista para el 15 de julio, ha sido aplazada. En abril, una empresa israelí sin fines de lucro intentó el aterrizaje fallido de la sonda lunar Beresheet, mientras que los EE. UU., Europa y Rusia han anunciado repetidamente un regreso a lo grande en nuestro satélite, para quedarse allí, con bases permanentes.

¿Por qué esta nueva y repentina popularidad lunar, después de la desconexión que siguió al Programa Apolo, y más de veinte años de investigación en la órbita terrestre, con la Estación Espacial?

La Luna: ¿la nueva frontera salvaje? Revive cada etapa de la misión del Apolo 11 de primera mano a través de las películas, conversaciones y fotos de la época. Ben Feist, un investigador de la NASA especializado en la visualización de datos de vuelos espaciales, construyó apolloinrealtime.org/11, una “máquina del tiempo” de alunizaje digital que permite rastrear las fases en tiempo real, incluso a través de 11.000 horas de grabaciones de audio del diálogo entre la tripulación y el control de la misión.

1) Para volver de una manera diferente. En una entrevista con The Guardian, David Parker, director de exploración humana y robótica de la Agencia Espacial Europea (ESA), hace una interesante comparación entre las misiones lunares y otra epopeya de la exploración humana: la de la Antártida.

“La hoja de ruta de la exploración antártica refleja la de la Luna de una manera impresionante”, dice: “a principios del siglo XX hubo una carrera hacia el Polo Sur, después de la cual nadie regresó durante 50 años – como ha sido el caso de la Luna desde la década de 1960. Luego, empezamos a construir bases en la Antártida… Nos acercamos ahora a ese mismo escenario para la Luna”.

Hace un siglo, las tecnologías que se desarrollaron fueron el transporte aéreo, las radiocomunicaciones y los vehículos de motor. Hoy en día son la inteligencia artificial, la teledetección y la robótica, pero el objetivo es -como está ocurriendo en la Antártida, donde una estación de investigación científica totalmente autónoma y controlada a distancia ha estado operando desde hace unas semanas- reducir al mínimo la necesidad de intervención humana en un entorno altamente hostil. O, al menos, limitar nuestra aparición en la Luna a cuando pudiéramos vivir allí con seguridad, tanto para proteger la seguridad de los astronautas como para ahorrar dinero.

El Chang’e-4 es un ejemplo de lo que se puede hacer a distancia. Su rover, Yutu-2, ha estado trabajando durante meses incluso cuando las temperaturas bajan a -180 °C en las noches lunares: el aterrizaje de la tripulación del Apolo 11 estaba programado para tener lugar durante el día lunar.

Dirigir las operaciones lunares a distancia será una de las primeras funciones del Portal Lunar, el análogo de la ISS en el espacio cislunar previsto por la NASA como una unión crucial del programa Artemis, y al que Europa, Canadá y Japón deberían contribuir de manera importante. Trabajando de forma segura desde sus módulos, los astronautas podrán dirigir robots a la superficie de la Luna, instalar radiotelescopios, recoger minerales, buscar hielo y agua y sentar las bases de una verdadera colonia lunar. Los futuros exploradores lunares podrían descender a la superficie de nuestro satélite después de haber hecho mucho trabajo.

2) Explotar su potencial científico. En la Tierra, los procesos erosivos y la tectónica del césped han borrado todos los rastros de rocas más antiguas que hace 3.800 millones de años. La Luna es una especie de museo del Sistema Solar que ha permanecido sin visitantes o casi durante 4.500 millones de años. Todavía preserva los meteoritos del impacto de otros objetos celestes con la Tierra, que podrían contener información crucial sobre el origen de los continentes, la composición de los antiguos océanos y la atmósfera primordial de la Tierra, y el origen de la vida.

Volviendo a la comparación con la Antártida, fueron los primeros científicos polares en descubrir la existencia de un agujero en la capa de ozono y en descubrir la línea de los estudios climáticos. Las posibilidades científicas abiertas por el Portal son del mismo tenor.

3) Ir a Marte, aunque la Luna y el Planeta Rojo son dos hábitats muy diferentes que plantean distintos retos para la supervivencia humana, poder sobrevivir en el Espacio, a una distancia mil veces mayor que la de la ISS, es esencial para la supervivencia de la humanidad.

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