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Neuralink: pasos adelante en la conexión cerebro-computadora

Elon Musk ha cumplido su promesa y, después de un par de años trabajando en sus laboratorios cerrados, el pasado martes presentó a los medios el primer dispositivo implantable en el cerebro y, teóricamente, capaz de leer los pensamientos.

El que se muestra en la Academia de Ciencias de California en San Francisco es el primer resultado concreto obtenido por Neuralink, la start-up fundada en 2017 por el propietario de Tesla y Space X, con el fin de evitar lo que parece ser el mayor temor de Musk: la posible superación de la inteligencia artificial en detrimento de la inteligencia humana.

El cirujano robot de Musk: puede implantar electrodos bajo la guía de un médico humano.

Según los informes de los medios de comunicación, Neuralink ha desarrollado una interfaz capaz de conectar el cerebro humano y las computadoras para que trabajen en simbiosis.

Si este resultado se confirma, allanaría el camino para una línea biotecnológica totalmente nueva. En un escenario Matrix, el hombre podría entonces expandir sus capacidades a través del poder de la computación.

¿Podríamos entonces aprender a tocar la guitarra como Slash o a jugar al fútbol como Cristiano Ronaldo simplemente «cargando un programa» en nuestro cerebro? Probablemente no.

Pero podremos tratar las enfermedades neurodegenerativas de manera mucho más eficiente y reemplazar partes del cerebro y sus procesos con computadoras en caso de daño o trauma.

Neuronas artificiales. La interfaz desarrollada por Neuralink está compuesta por electrodos muy finos, más delgados que un cabello, capaces de interceptar la actividad de las neuronas y, en algunos casos, de reemplazarlas.

Las primeras aplicaciones prácticas de esta nueva tecnología serán en el campo de la medicina: las nuevas interfaces pueden, por ejemplo, utilizarse en lugar de los tradicionales implantes de estimulación cerebral profunda para pacientes con enfermedad de Parkinson. La tecnología de Neuralink ofrece la posibilidad de inyectar hasta 1.000 veces más electrodos que los sistemas disponibles hoy en día.

Durante el evento, el propio Musk explicó cómo Neuralink también ha desarrollado un cirujano robot capaz de realizar injertos de electrodos bajo la guía de un médico real.

Según la presentación, las primeras pruebas en pacientes humanos podrían comenzar en 2020: Musk planea instalar 4 dispositivos en personas que están paralizadas debido a daños severos en la columna vertebral. El objetivo es obtener datos útiles para el desarrollo de nuevos protocolos que puedan, en el futuro, devolver a estos pacientes al menos parte de su movilidad.

Hasta ahora el dispositivo de Neuralink sólo ha sido probado en animales: se creía que sólo en ratones, pero según lo que el propio Musk admitió durante las preguntas al final de la conferencia, Neuralink habría iniciado una colaboración con la Universidad de California para probar su tecnología también en monos.

Musk tiene la hipótesis de un futuro en el que la implantación de estos dispositivos estará al alcance de todos y será tan segura como el tratamiento de una cavidad. Pero, ¿estamos realmente seguros de que tener una computadora «encendida» es la solución para protegernos de las amenazas de la (posible) inteligencia artificial fuera de control?

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