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Sinestesia

Sinestesia: el origen está en los genes

“El miércoles es amarillo”. Para aquellos que nunca han experimentado la sinestesia, tal frase no tiene sentido. Pero para algunas personas ver los colores cuando oyen o leen ciertas palabras es normal: se cree que una persona de cada 25 tiene alguna forma de sinestesia, que es una especie de entrelazamiento o superposición de los sentidos, donde por ejemplo escuchar música se asocia con los colores, o ciertas formas geométricas provocan la percepción de los sabores.

Hasta ahora se ha sabido que la sinestesia deriva de una configuración ligeramente anómala de ciertos circuitos nerviosos. Pero no se sabía nada sobre cómo se produjeron estas diferencias durante el desarrollo. En cambio, un equipo de investigadores ha identificado ahora una base genética para este singular fenómeno. Su estudio se publicó en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

¿Se puede entrenar la sinestesia?

Audición en color. Se sabe desde hace tiempo que la sinestesia es, al menos en parte, hereditaria, tanto es así que quienes tienen tales experiencias pueden encontrarlas a menudo en otras personas de la misma familia.

Los científicos del Instituto Max Planck de Psicolingüística y de la Universidad de Cambridge han estudiado el genoma de tres familias diferentes en las que varios miembros informaron de que experimentaban sinestesia, en particular viendo colores mientras oían sonidos.

A partir del análisis, pudieron identificar las variantes genéticas subyacentes al fenómeno -un grupo de 37 genes, siete de los cuales son particularmente significativos- y estudiar cómo se transmiten estas variantes de una generación a otra. Las mutaciones en el origen de la sinestesia estarían implicadas en el mecanismo de asogénesis, el que regula el crecimiento de las conexiones nerviosas entre una célula y otra en varias partes del cerebro. Esto es interesante porque anteriores estudios de imágenes cerebrales habían identificado un número inusualmente alto de conexiones neuronales en ciertas regiones del cerebro en personas con sinestesia.

Muchos genes para muchas sinestesias. Aunque, como explicaron los autores del estudio, es probable que las distintas mutaciones causen distintas formas de sinestesia, la investigación muestra que existe una base genética en la formación de la percepción sensorial. En este sentido, la sinestesia, como la dislexia, es un claro ejemplo de “neurodiversidad”.

Los que lo tengan, que se presenten. Para continuar el estudio, los investigadores también están buscando nuevas familias e individuos sinestésicos. Aquellos que quieran saber más pueden encontrar información en este enlace.

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